La Escuela Taller Germinarte
es un espacio dedicado a la educación artística
para todas las personas de todas las edades.
Para
los más pequeños, nuestra escuela cuenta con un
área "Jardín de infantes con orientación
artística" que funciona dentro de un marco
pedagógico Montessoriano. Este marco propone estimular por medio de las condiciones del
ambiente un lugar propicio para el desarrollo
natural del niño. La Dra. María Montessori
pensaba que ningún ser humano puede ser educado
por otra persona, sino que cada individuo se
educa a sí mismo. Al nacer, existe en el niño
la potencialidad de crear su mente, y es en
relación con su medio ambiente, que llegará a
comprenderse y a descubrir su lugar en el
universo. El adulto tiene el rol de acompañar al
niño en este camino, cultivando su propio deseo
de aprender.
Montessori
también
consideraba que la mano es la profesora principal
del niño. Para aprender hace falta
concentración, y para un pequeño la mejor
manera de concentrarse es fijando su atención en
aquello que realizan sus manos. En Germinarte
todo nuestro material invita al niño a explorar
el mundo que lo rodea y lo lleva a utilizar sus
manos para aprender. Pero el uso de su mano no
está escindido de su ser, la vista, el olfato, y
todos sus sentidos se ven implicados en la tarea.
A través del trabajo en
talleres coordinados por docentes profesionales
en cada área, chicos de 2 años de edad en
adelante pueden elegir qué actividad realizar,
trabajar con instrumentos musicales, formar una
orquesta, pintar, modelar arcilla y usar el torno
como alfareros, armar un teatro y así integrar
un mundo complejo compuesto de personas de
diferentes edades, tanto chicos como adultos, que
forman parte de su realidad y en la cual interactúan. Otra observación de la
Dra. Montessori, que ha sido reforzada por
investigaciones actuales, es la importancia que
tienen los períodos sensibles para los primeros
aprendizajes. Estos son períodos de fascinación
intensa que ayudan al niño a interesarse en
determinadas cosas en particular, y que pueden
aparecer en cualquier momento de su vida. Ver una
"verdadera" orquesta de cuerdas
integrada por músicos clásicos profesionales,
participar de un ensayo de las Blacanblús, y
asistir a la inauguración de artistas plásticos
en su propia escuela es uno de los aspectos
importantes en la formación de los chicos del Jardín de
Germinarte. Los padres de los chicos
que forman el jardín Germinarte comprenden que
nuestra escuela no es una guardería ni una
escuela de juegos que prepara para un jardín
tradicional. Por el contrario, es un ciclo de
aprendizaje único que abarca desde el primer
año hasta los cinco, momento en que absorbe toda
la información de un ambiente enriquecedor. El
trabajo artístico no se puede limitar a la
instancia puramente creativa, exige además una
percepción del mundo, una sensibilidad entrenada
y un desarrollo cognoscitivo importante. Todo
esto es una resultante del trabajo en los
talleres de arte según los distintos niveles de maduréz
intelectual. La reflexión sobre lo
realizado, el diálogo y la relación afectiva
que se establece entre el docente y el alumno
construyen el proceso de aprendizaje. Un niño
que adquiere su capacidad de lectura y
aritmética de base de esta manera natural posee
la ventaja de comenzar su educación con gran
entusiasmo por aprender. Nuestra manera de
concebir la educación no se restringe a los
más pequeños, en los Talleres para adolescentes
y adultos, cada coordinador busca el estímulo
interno de quien viene a aprender a tocar un
instrumento, a dibujar, modelar, pintar o actuar.
Creer en las capacidades del
alumno y el entusiasmo por aprender son la clave
para una verdadera educación del hombre.